Redacción El Piñero | Corresponsalía
En Cosoleacaque la espera terminó en luto. La familia de Dimas, joven desaparecido tras ser privado de la libertad en el fraccionamiento Los Mangos, confirmó mediante pruebas genéticas que sus restos estaban entre los hallados en fosas clandestinas de Jáltipan.
El resultado del ADN fue entregado semanas después de los trabajos forenses realizados tras el descubrimiento de los entierros ilegales, donde autoridades recuperaron restos en avanzado estado de descomposición.
Para los familiares, la noticia cerró la incertidumbre, pero abrió otra etapa: la exigencia de justicia. El caso continúa bajo investigación en el estado de Veracruz, mientras colectivos de búsqueda señalan que la identificación confirma un problema persistente de desapariciones en la región.






