Jaime GUERRERO
La sesión de Cabildo de este martes confirmó una fractura política abierta en el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, entre dos bloques claramente identificables: por un lado, el grupo político que encabeza el ex secretario de Gobierno municipal Noé Jara Cruz, que mantiene el control de la mayoría de los concejales; y por el otro, el presidente municipal Raymundo Chagoya Villanueva, quien conserva el dominio del aparato administrativo a través de la mayoría de los secretarios y funcionarios de primer nivel.
El desencuentro se evidenció durante la discusión del punto de acuerdo para la prórroga del alcalde municipal cívico Alberto Amado Olmos García para el ejercicio 2026, presentado por el propio edil capitalino como de urgente y obvia resolución.
Lo que parecía un trámite administrativo derivó en un largo debate que expuso la disputa por el control político y la toma de decisiones al interior del gobierno municipal.
La discusión se tensó cuando un bloque mayoritario de regidores, alineados al grupo político de Noé Jara Cruz, planteó la necesidad de ratificar también al secretario municipal, Alexander Pérez Carrera, bajo el argumento de garantizar certeza jurídica, continuidad administrativa y evitar posibles vacíos legales en los actos del Cabildo.
El regidor Alejandro Carreño sostuvo que la propuesta obedecía a una ambigüedad en la Ley Orgánica Municipal y en el Bando de Policía y Gobierno, y negó que se tratara de un intento de confrontación con el presidente municipal.
A su postura se sumaron concejales de distintas fuerzas políticas, entre ellos Patricia Soria Franco, Jesús Quevedo y Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, este último quien lanzó advertencias legales de mayor calado.
Ramírez Puga Leyva advirtió que desde el arranque de la administración se habrían cometido violaciones a la Ley Orgánica Municipal al nombrar al tesorero, al secretario de Obras Públicas, de Economía, al alcalde municipal cívico y a otros funcionarios, sin cumplir con el criterio de paridad de género, lo que podría derivar en ilegalidades si no se corrigen dichos nombramientos.
De darse un nuevo procedimiento o cambio, desde el alcalde o la eventual no ratificación del Secretario Municipal, si o si se estaban obligados a cumplir con la paridad según lo establece la ley orgánica municipal.
El concejal de MC, reveló que todos los funcionarios cuestionados fueron propuestos por el propio presidente municipal y que, pese a inconsistencias legales detectadas desde la primera sesión, la mayoría de los regidores —incluida la oposición— optó por otorgarles un voto de confianza.
Sin embargo, insistió en que ese respaldo no puede traducirse en la validación de actos fuera de la ley, particularmente en lo relativo a la Secretaría Municipal, cuya actuación impacta directamente en la legalidad de las sesiones y acuerdos del Cabildo.
Frente a este bloque, el presidente municipal Raymundo Chagoya Villanueva, visiblemente molesto, fijó una postura firme al rechazar la inclusión del punto sobre la ratificación del secretario municipal.
Argumentó que no existe vacío legal, que los nombramientos de los secretarios fueron realizados para toda la administración y que la figura jurídica aplicable es la prórroga y no la ratificación como lo establece el 144 de la ley orgánica municipal.
Asimismo, llamó al orden y a no improvisar decisiones fuera del punto de acuerdo originalmente presentado.
Ante la falta de consenso y el creciente clima de disparidad verbal entre ambos bloques, el edil solicitó un receso, a propuesta de Ramírez Puga Leyva.
A la reanudación de la sesión, Chagoya Villanueva optó por retirar el punto de acuerdo para la ratificación del alcalde municipal cívico y dejar sin efecto la discusión sobre el secretario municipal, decisión que no fue mal recibida por la mayoría de los concejales, quienes rechazaron la forma, aunque aclararon no estar en contra del munícipe.
El retiro del punto de acuerdo profundizó las especulaciones sobre una ruptura política entre el presidente municipal y el grupo de concejales afines a Noé Jara Cruz, quienes reconocen al ex secretario de Gobierno municipal como su principal referente y articulador político.
En contraste, Chagoya Villanueva mantiene el control del gabinete municipal y del primer círculo de funcionarios, lo que ha generado la especulación sobre un esquema de gobierno dividido dentro del Ayuntamiento capitalino.
Este conflicto no es aislado. Tiene antecedentes en la aprobación de la Ley de Ingresos municipal en noviembre pasado, cuando los regidores acusaron imposición y falta de forma en el diálogo por parte del entorno cercano del presidente.
El punto de ebullición fueron los resultados adversos registrados en Oaxaca de Juárez durante la consulta de revocación de mandato del gobernador Salomón Jara Cruz, que detonaron reproches internos y promesas de evaluaciones al gabinete.
Chagoya Villanueva aceptó públicamente la responsabilidad del resultado, posteriormente al seno del Cabildo cambio de postura.
Trascendió que, durante el reciente impasse, la mayoría de los concejales afines a Noé Jara Cruz sostuvieron reuniones con el ex secretario de gobierno municipal para definir una ruta política común, cuyo objetivo en los últimos días es salida de varios secretarios y funcionarios del primer círculo del presidente municipal, a quienes atribuyen una serie de agravios, desatención y falta de coordinación institucional.
La sesión dejó al descubierto un escenario de poder fragmentado en el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez: un Cabildo controlado mayoritariamente por el bloque político de Noé Jara Cruz y una administración operativa bajo el mando del presidente Raymundo Chagoya Villanueva, una dualidad que anticipa nuevos episodios de confrontación en las decisiones clave del gobierno municipal.
Hoy los que llegaron como aliados se han distanciado con resultados que podrían ser catastróficos en lo político, administrativo y hasta electoral.
Chagoya Villanueva es considerado un joven político con amplias posibilidades de expandir su carrera política pero tendrá que tomar sabias decisiones frente a los grupos políticos de morena y sus aliados de la 4T.
Arrancó su carrera reciente por las siglas de morena y fue electo por el PVEM, instituto político con el que se ha distanciado. En morena ya hay varios suspirantes que se le pueden atravesar si busca la reelección en el cargo.
Con el PVEM generó una campaña de empatía y logró vencer a un desastado Francisco Martínez Neri, de la mano de Noé con quien en la actualidad enfrenta un distanciamiento que podría ser subsanado si las partes así lo convienen.






