Jaime GUERRERO | El Piñero
El Congreso de Oaxaca se convirtió este martes en ring político tras la consulta de revocación de mandato del 25 de enero, donde el gobernador Salomón Jara Cruz obtuvo 550 mil 274 votos (58.82%) para continuar en el cargo, frente a 357 mil 25 votos (38.16%) que optaron por revocar su mandato. Morena celebró, la oposición denunció irregularidades y todos coincidieron: la verdadera prueba será en 2027.
El diputado César Mateos Benítez abrió el debate en defensa de la llamada Primavera Oaxaqueña de Jara Cruz.
Calificó la consulta como “parteaguas para la vida pública” del estado y del país, al ser el primer ejercicio aplicado a un gobernante estatal.
“A partir de ahora, cada gobernante debe tener claro que gobierna por mandato popular y bajo vigilancia permanente del pueblo”, afirmó desde el atril.
Reconoció que una parte importante votó por la revocación, muestra de “pluralidad democrática”, y rechazó las acusaciones de fraude como “mentiras que el resultado desmiente”.
Gabriela Pérez López, del Verde, recalcó: “En democracia, un solo voto puede definir una elección. Aquí fueron 193 mil. Es una decisión contundente”. Advirtió que la ratificación no debe generar triunfalismo sino “redoblar el trabajo y corregir lo necesario”.
Oposición: “Nos vemos en 2027”
La diputada de Movimiento Ciudadano, Alejandra García Morlán, fue contundente: “Oaxaca está de luto porque intentaron matar la democracia”.
Calificó el proceso como “farsa” que costó más de 100 millones de pesos y sentenció: “Cuando un gobierno necesita rellenar urnas es porque ya perdió el respaldo”. Su advertencia: “Nos vemos en el 2027”.
Biaani Palomec Enríquez, del Partido del Trabajo, supuesto aliado de la Cuarta Transformación, denunció casillas con un voto cada 18 segundos, participación superior al 100% de la lista nominal y presunta compra de votos.
Cuestionó la credibilidad del Instituto Electoral y exigió renuncias: “Si existe un mínimo de autocrítica, los funcionarios deberían acudir a presentar su renuncia”, asestó.
El priista Javier Zárate Vargas interpretó los números como alerta: “Cuatro de cada 10 oaxaqueños reprueban la gestión estatal”. Advirtió que el gobierno “aprobó de panzazo” y se encuentra “en un límite muy delicado, casi a punto de un rechazo mayor”.
Tensiones y señalamientos cruzados
El debate destapó fricciones incluso entre aliados. La morenista Denisse García Gutiérrez acusó al PT de nepotismo, señalando que su líder Benjamín Robles colocó a su esposa tres veces como diputada federal.
Francisca Antonio Santiago, también de Morena, cuestionó a los críticos: “Varios de los que se rasgan las vestiduras ocupan sus puestos por decisiones cupulares o por nepotismo”.
Natividad Díaz Jiménez, coordinadora del grupo plural, llamó a no polarizar: “No se trató de una contienda electoral sino un ejercicio de evaluación para toda la estructura gubernamental”.
Consideró que si los legisladores se sometieran a revocación, saldrían reprobados.
La cita en 2027
El diputado Benjamín Viveros Montalvo, Benjamin Viveros, defendió abiertamente la administracion de Jara Cruz y la jornada de revocación de mandato, la que calificó como un ejercicio inédito e histórico en la vida política y social del país, al ser Oaxaca el primer estado que se somete a ese mecanismo de participación ciudadana.
De paso, aceptó el reto de MC: “Nos vemos en las urnas en 2027”.
Juan Marcelino Sánchez Valdivieso celebró que “el pueblo decidió que continuara la Primavera Oaxaqueña” con respaldo de tres a uno en su distrito.
El ejercicio dejó a Oaxaca dividida: aunque la participación alcanzó 29.90% —por debajo del 40% requerido para que fuera vinculante—, movilizó a más de 935 mil votantes y expuso profundas diferencias sobre la calidad democrática del proceso.
La próxima cita electoral será en 2027, cuando los oaxaqueños no evaluarán permanencia sino elegirán a autoridades municipales, en 152 ayuntamientos que se rigen por la vía de los partidos políticos, diputaciones federales, en 10 distritos, diputaciones locales en 25 distritos y de paso las elecciones del poder judicial de Oaxaca.






