➡️ Urge un plan de emergencia sanitaria; limpieza y rehabilitación inmediata de drenajes; eliminación de focos de aguas residuales.
➡️ Jorge Villegas “Ya le toca” tendrá que activar todos sus aliados, dentro y fuera del municipio.
Eugenio GONZÁLEZ | El Piñero
Cuenca del Papaloapan.- Cosamaloapan no está dormido, está exhausto. Sus calles hablan antes que sus funcionarios; hablan con baches antiguos, con charcos que no son lluvia sino aguas negras, con banquetas que parecen arqueología del abandono. Ahí, en ese escenario sin atención, arranca la misión de Jorge Villegas.
El reto no es menor. Cosamaloapan fue un músculo económico cañero y hoy es un cuerpo cansado que expulsa a su gente por falta de futuro. Años —demasiados— de desatención dejaron una factura social, el éxodo, estancamiento y una normalización peligrosa de la precariedad. Aquí no bastan discursos; hace falta cirugía mayor.
La urgencia es clara y tiene olor, primero, sanear. Asepsia total en servicios básicos. Drenajes que funcionen, agua potable sin promesas, electricidad confiable. La salud pública no espera calendarios políticos. Luego, lo estructural: calles, caminos y carreteras como arterias económicas; sin ellas no hay inversión, no hay empleo, no hay regreso de quienes se fueron.
Cosamaloapan necesita visión y carácter, pero también equipo. Jorge Villegas “Ya le toca” tendrá que activar todos sus aliados, dentro y fuera del municipio, y hacerlo ya. La sinergia con el estado no es opcional, es condición. Ahí está Rocío Nahle, una palanca clave para recursos extraordinarios y obras de alto impacto. Sin coordinación, el municipio seguirá mirando cómo pasa el tiempo; con ella, puede volver a mirar hacia adelante.
Porque el riesgo es real, permanecer en el olvido, parecerse cada vez más a una postal detenida en el tiempo. Basta caminar el parque, el centro, leer los ojos de la gente. El mensaje es unánime, así no se puede seguir.
ACCIONES CONCRETAS EN FAVOR DEL PUEBLO
• Plan de emergencia sanitaria: limpieza y rehabilitación inmediata de drenajes; eliminación de focos de aguas residuales.
• Auditoría pública de servicios básicos: diagnóstico abierto, plazos claros y responsables visibles.
• Paquete de infraestructura económica: priorizar calles y caminos productivos (caña, comercio, logística).
• Gestión intensiva con el estado: proyectos ejecutivos listos para atraer recursos de alto calado.
• Incentivos a la inversión local: suelo ordenado, trámites rápidos y seguridad jurídica.
• Participación ciudadana real: comités vecinales con seguimiento y evaluación mensual.
• Mensaje de retorno: programas para que quienes migraron encuentren razones para volver.
Cosamaloapan está mojado por el Río Papaloapan, sí, pero hoy lo empapa otra cosa, la urgencia. El tiempo del diagnóstico eterno terminó. O se gobierna con decisión o el municipio seguirá escribiendo su historia con el mismo renglón torcido. Aquí, el margen de error es cero.






