JaimeGUERRERO
El diputado Dante Montaño Montero, del Partido del Trabajo, cuestionó la gestión del secretario de Infraestructuras y Comunicaciones de Oaxaca, Carlos Vichido Hernández, señalando simulación en la ejecución de obras públicas del gobierno estatal.
Durante la comparecencia del funcionario, criticó el legado del gobierno estatal y afirmó que a tres años de gobierno hay poco que presumir en obras de gran calado, contrastando las expectativas generadas por las acciones federales de Andrés Manuel López Obrador.
El legislador cuestionó que el legado del gobierno se limite a “un parque, un libramiento con cuello de botella o el edificio del C5 para monitorear todo, excepto la seguridad”, denunciando “galopante colusión de funcionarios, favoritismo en adjudicación de obra, negligencia en la construcción y simulación”.
Sin poner en duda la capacidad técnica del funcionario, el diputado planteó que en los ojos de la ciudadanía, crítica y objetiva, resalta la sospechosa relación familiar entre entre Vichido Hernández y el gobernador.
Carreteras en mal estado y obras sin ejecutar
Montaño Montero denunció que “no hay camino estatal que se salve” y que todos están en pésimas condiciones, incumpliendo la promesa de campaña de pavimentar caminos de agencias municipales.
El legislador citó casos específicos de presunta simulación, como 300 metros de construcción artesanal “en medio de la nada” en el tramo Tecomavaca-Pochotepec, en la sierra mazateca, que calificó como “dinero tirado a la basura” y “mera simulación para desviar recursos”.
Además, ofrecer documentación de 17 obras por adjudicación directa, por más de 60 millones de pesos, que supuestamente fueron justificadas pero no ejecutadas, con testimonio de autoridades municipales que confirman que “solo se tomaron las fotos” sin realizar trabajo alguno.
El diputado preguntó sobre el estado de la autopista Oaxaca-Tuxtepec, prometida en campaña, expresando escepticismo: “si no han podido con lo pequeño… qué esperar de esto”.
Montaño Montero denunció que el Centro de Evaluación y Aprobación de Bases de Inversión del Estado (CEABIEN) solicita “mochadas” de 20 a 50 mil pesos para validar proyectos de inversión, lo que consideró una violación a los principios de la Cuarta Transformación de “no mentir, no robar, no traicionar”.
El legislador instó al funcionario a “dignificar el relevo generacional en toda su dependencia”.






