Redacción El Piñero | Corresponsalía
Loma Bonita, Oaxaca.– La carretera estatal que conecta a la Cuenca Baja con varios municipios de Veracruz se encuentra en completo abandono, una situación que refleja la falta de atención tanto del gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, como de su homólogo en el estado de Veracruz.
Esta importante vía de comunicación, que enlaza a Loma Bonita con Tlacojalpan, Otatitlán, Tuxtilla, Chacaltianguis, Cosamaloapan, entre otros municipios, lleva años presentando graves deterioros. Se trata de un camino altamente transitado, principalmente por vehículos cañeros, lo que ha acelerado el desgaste del pavimento, generando baches, fracturas y zonas prácticamente intransitables.
La región conocida como “el Bajo” es una de las más productivas en la siembra de caña de azúcar y sorgo. Sin embargo, pese a su relevancia económica, los productores y transportistas enfrentan diariamente los riesgos de circular por una carretera en malas condiciones, lo que incrementa los tiempos de traslado, eleva los costos de operación y pone en peligro la seguridad de quienes la utilizan.
El constante tránsito de camiones pesados, sumado a la nula atención de las autoridades estatales de ambos estados, ha provocado que esta vía se convierta en un claro ejemplo de abandono institucional. A ello se suma otro problema grave: la falta de infraestructura de contención. En temporada de lluvias, el nivel del agua llega a cubrir tramos de la carretera, volviéndola intransitable, por lo que resulta urgente la construcción de un muro de contención que proteja esta importante ruta.
Cabe destacar que esta carretera también conecta con una de las autopistas más importantes y concurridas del país, la que comunica de norte a sur a la República Mexicana, lo que incrementa aún más su relevancia estratégica y económica.
Hoy, esta vía no solo representa una necesidad de movilidad, sino una deuda pendiente de los gobiernos estatales con los habitantes, productores y transportistas de la región. La carretera de la Cuenca Baja no puede seguir siendo ignorada; su rehabilitación es urgente para garantizar seguridad, desarrollo económico y una verdadera integración regional.






