• Pese a que estuvo preso por violencia doméstica, las autoridades no investigan al cónyuge como principal sospechoso del multihomicidio.
Los cuerpos de una mujer y dos menores de edad fueron hallados en una casa de Bonanza, Arkansas, el pasado 3 de diciembre. Se presume que los tres tenían impactos de bala.
El hallazgo sucedió apenas un día después de la audiencia final del divorcio que la víctima –identificada como Charity Walk– había solicitado a su esposo, el médico Randall Beallis tras haber sido víctima de violencia doméstica.
Según expedientes judiciales, la habría estrangulado durante una discusión en su propia casa en febrero de 2025.
Pese a que la mujer había denunciado a su agresor por violencia intrafamiliar y de que este incluso se declaró culpable de agresión en tercer grado, motivo por el cual estuvo un tiempo en prisión, pagó una multa de mil 500 dólares y se le ordenó no acercarse a Charity ni a ninguno de los miembros de su familia, las autoridades no lo investigan como el principal sospechoso del múltiple asesinato.
Asimismo, durante su proceso judicial, la madre de los dos gemelos de seis años cuestionó la decisión de un juez de dar la custodia compartida a ambos padres, ya que esta había advertido que Randall representaba un riesgo para los menores.
Por este tipo de acontecimientos, Walk acusó que había sido victimizada por el propio sistema de justicia del condado de Sebastian. “Estoy viviendo esta batalla ahora mismo. Soy la víctima, pero me han tratado como si fuera el problema, mientras que el criminal está protegido por el mismo sistema que se supone que nos protege”, apuntó a medios de comunicación.
“Mi voz como víctima ha sido silenciada […]. Se trata de un sistema que protege a los agresores y rechaza a las víctimas. Hay vidas en juego, incluidas las de niños pequeños”, agregó.
Tras el asesinato, sus restos fueron entregados a su hijo mayor, John Powell, de 24 años. Sin embargo, los cuerpos de los niños fueron dados a Randall. El primogénito de Charity calificó esta decisión como “repugnante”.
“Esperaba tenerlos a todos en el mismo lugar, como se merecían y como lo hubieran deseado. Ha sido demasiado. Ni siquiera sé si los niños fueron enterrados, incinerados o dónde podrían estar. No sé nada ahora mismo, porque [Randall] no me ha dicho nada. Es desgarrador”, habría comentado, según el portal People.
Nota de Julio Astillero






