Redacción El Piñero | Corresponsalía
Productores de piña de la Cuenca del Papaloapan manifestaron su preocupación ante la presencia de frentes fríos atípicos, un fenómeno que no se registraba con esta intensidad desde hace más de una década y que podría provocar pérdidas importantes en los cultivos.
De acuerdo con agricultores del sector piñero, cada año se siembra una mayor superficie de piña debido a la recuperación gradual del sector, sin embargo, las bajas temperaturas representan un riesgo considerable para el cultivo, ya que la piña es una planta sensible al frío.
Especialistas y productores coinciden en que las temperaturas bajas pueden afectar el desarrollo de la planta, provocar retrasos en la maduración del fruto, daños fisiológicos e incluso la pérdida total de algunas parcelas, principalmente en las zonas más expuestas.
“No es un frío común, es un frío que no se presentaba desde hace más de 10 años. La piña no está preparada para estas condiciones”, señalaron productores, quienes no descartan pérdidas económicas si las temperaturas continúan descendiendo en los próximos días.
Un sector con antecedentes de crisis
El sector piñero ya ha enfrentado momentos difíciles en el pasado. Productores recordaron que durante la devaluación de 1994-1995, así como con el posterior cambio del modelo económico, el campo y particularmente los piñeros se vieron severamente golpeados, provocando abandono de tierras y reducción en la producción.
Tras años de crisis, el sector comenzó a repuntar gradualmente, con mejores precios, mayor superficie sembrada y una recuperación económica para cientos de familias dedicadas a esta actividad.
Productores de la región señalaron que, de registrarse daños severos, las pérdidas podrían impactar directamente a los agricultores de la Cuenca del Papaloapan, una de las principales zonas productoras de piña en el país.
Ante este panorama, el sector piñero se mantiene atento al comportamiento del clima y hace un llamado a las autoridades y organismos agrícolas para dar seguimiento a la situación, evaluar posibles afectaciones y considerar apoyos en caso de que se confirmen daños en las plantaciones.






