Jaime GUERRERO | El Piñero
La diputada y coordinadora de la bancada de Morena en el Congreso de Oaxaca, Tania Caballero Navarro, señaló que la administración estatal mantiene una “deuda pendiente” con la ciudadanía de Valles Centrales, al advertir que persiste la percepción de que sus necesidades no han sido suficientemente atendidas.
“A pesar de los avances en materia de gobernabilidad, hoy persiste una deuda pendiente con las ciudadanas y ciudadanos de Valles Centrales: la de un gobierno que camine barrios y colonias, que escuche, que traduzca el diálogo en soluciones reales”, expresó durante la comparecencia del secretario de Gobierno, Jesús Romero López, en el marco del Tercer Informe de Gobierno de Salomón Jara Cruz.
La legisladora morenista reconoció que el gobierno actual ha logrado una reducción de 80% en los bloqueos comparado con administraciones anteriores y ha privilegiado el diálogo sobre la confrontación.
Sin embargo, advirtió que estos logros no son suficientes para atender las demandas específicas de la zona urbana de la capital.
Caballero Navarro planteó directamente al titular de la Secretaría de Gobierno: “¿Qué estrategias y mecanismos tiene previstos la dependencia a su cargo para fortalecer la presencia institucional en estos sectores urbanos y articular, de manera efectiva, soluciones coordinadas entre órdenes de gobierno?”.
La coordinadora parlamentaria destacó que, aunque el pueblo de Oaxaca respaldó la continuidad del proyecto del gobernador Jara Cruz en la consulta popular del pasado 25 de enero, ese apoyo “no debe cancelar la crítica ni el análisis”.
Por el contrario, aseguró, obliga a los representantes populares “a escuchar con humildad y a corregir lo que sea necesario”.
Durante su intervención, la diputada resaltó que las comparecencias de funcionarios “no existen para el aplauso ni para la descalificación automática”, sino para someter la política pública al escrutinio público.
“En una democracia que se respeta, gobernar también implica rendir cuentas”, sentenció.
Caballero Navarro destacó que gobernar Oaxaca representa un desafío mayor debido a su diversidad y a una ciudadanía organizada y participativa.
“Aquí, la estabilidad no se impone: se construye a través del entendimiento, del respeto y de la legitimidad política”, afirmó.






