Jaime GUERRERO
Luis Alberto Martínez Zúñiga, fue sentenciado a cinco años de prisión por el delito de violencia familiar. Sin embargo, a cinco meses de haberse dictado la condena, continúa en libertad, prófugo de la justicia.
Luis Alberto, es hijo del exedil de Ocotlán de Morelos, Luis Francisco Martínez Aquino.
A lo largo de todo el proceso Luis Alberto ha gozado de libertad -pese a que, ya existe una sentencia condenatoria-, presumiblemente por las relaciones de poder que guarda con funcionariado y exfuncionariado público.
En diciembre de 2019, cuando su entonces pareja lo denunció tras intentar privarla de la vida, no obstante, la gravedad de los hechos, el proceso ha estado marcado por omisiones institucionales que derivaron en revictimización y falta de justicia.
El intento de feminicidio denunciado por la victima ocurrió el 1 de diciembre de 2019, en un domicilio de la colonia Reforma.
Cámaras de videovigilancia captaron las agresiones constantes, imágenes que circularon en redes sociales y evidencian la violencia ejercida por Martínez Zúñiga.
Aunque dichas grabaciones fueron entregadas como pruebas, el Ministerio Público tardó hasta 2020 en aceptarlas.
La Fiscalía abrió la carpeta de investigación únicamente por violencia familiar, descartando la tentativa de feminicidio.
Esta decisión desestimó el riesgo para la víctima y redujo considerablemente la sanción que el agresor podría haber enfrentado.