➡️ A pesar de la llegada de médicos cubanos y nuevos especialistas, el hospital enfrenta desconfianza ciudadana por años de deficiente atención.
Redacción El Piñero | Corresponsalía
Loma Bonita, Oaxaca.- El Hospital IMSS-Bienestar de Loma Bonita, que en sus inicios se caracterizó por contar con una variedad de especialistas y una atención de calidad, atraviesa actualmente una crisis de confianza entre la población local.
Según reportes extraoficiales y observaciones de este medio, los servicios de urgencias mantienen un nivel adecuado de atención, especialmente para pacientes con lesiones derivadas de accidentes. Sin embargo, los consultorios y salas de espera permanecen vacíos, reflejo de la percepción negativa que se ha generado con el tiempo debido a la atención deficiente y el abandono de especialistas en años anteriores.
“La gente ya no acude al hospital, excepto a urgencias; los consultorios permanecen vacíos pese a que hay personal calificado”, señalaron testigos locales.
Recientemente, médicos cubanos y especialistas en áreas como pediatría y dermatología se han incorporado al hospital, buscando fortalecer la atención médica en la comunidad. No obstante, la desconfianza acumulada ha provocado que la población continúe recurriendo mayormente a consultorios privados, especialmente ante el aumento de enfermedades respiratorias y pulmonares en la región.
Los intentos de este medio por entrevistar a la dirección del hospital no prosperaron, ya que no se encontró personal administrativo o directivo disponible para responder sobre el funcionamiento del nosocomio. Esta ausencia de liderazgo ha sido señalada como un factor adicional que dificulta la recuperación de la confianza ciudadana.
Diversos analistas locales destacan que, a pesar de los esfuerzos del gobierno federal por optimizar la infraestructura y los servicios de los hospitales comunitarios, enfrentan obstáculos importantes, entre ellos la resistencia de sindicatos y problemas en la administración de medicamentos y recursos.
El Hospital IMSS-Bienestar de Loma Bonita enfrenta, así, un reto doble: mejorar sus servicios médicos y reconstruir la credibilidad frente a una población que, durante años, sufrió deficiencias en la atención de salud.






