Redacción | El Piñero
Jalisco.- La carretera que serpentea la Sierra Occidental fue testigo de un trayecto que nunca llegó a su destino. A finales de diciembre de 2025, el silencio del municipio de Atenguillo se rompió con la confirmación oficial del fallecimiento de Adrián Corona, empresario reconocido y presidente de Grupo Corona, cuyo recorrido rumbo a Puerto Vallarta quedó marcado por un episodio que aún hoy mantiene a la región en vilo.
Todo comenzó el 27 de diciembre, cuando Adrián Corona avanzaba por la vía acompañado de su pareja y sus dos hijos. Al llegar al punto conocido como Crucero Volcanes, el viaje se detuvo abruptamente: varios sujetos les cerraron el paso, los despojaron de sus pertenencias y el empresario fue privado de la libertad, mientras su familia quedaba atrás, inmersa en la incertidumbre.
Pasaron dos días de búsqueda y especulación. El 29 de diciembre, a un costado de la misma carretera y a escasa distancia del lugar donde ocurrió la retención, las autoridades localizaron a la víctima sin signos vitales. De manera preliminar, la Fiscalía del Estado informó que presentaba lesiones de consideración y rastros vinculados a un incidente armado, datos que dieron un giro definitivo al caso.
El 1 de enero, los restos fueron entregados a sus familiares, cerrando un capítulo doloroso para su entorno cercano, pero no para la investigación. La Fiscalía de Jalisco mantiene abiertas las diligencias y, hasta el momento, no se reportan personas detenidas.
Adrián Corona era una figura conocida en el ámbito empresarial por encabezar Grupo Corona, firma dedicada a la producción y comercialización de tequila y mezcal, con presencia en diversas regiones del país.






