Redacción El Piñero | Corresponsalía
En la región piñera, el trabajo no solo se cultiva en el campo, también se cocina todos los días. Amas de casa y mujeres emprendedoras respaldan con esfuerzo diario a los hombres del campo, generando ingresos propios y fortaleciendo la economía local.
Desde pequeños negocios de comida hasta el autoempleo, muchas mujeres han encontrado en su sazón y constancia una forma de salir adelante. Picadas, dobladas y garnachas se convierten en sustento familiar y en un ejemplo de trabajo digno.
La piña, motor histórico de la región y base de su identidad, une a familias provenientes de Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Puebla, Chiapas y Tabasco, cuyos antepasados llegaron hace más de un siglo. Hoy, el legado continúa en manos de mujeres que, con esfuerzo y voluntad, siguen impulsando el desarrollo de la comunidad.






