Redacción El Piñer
La actividad piñera continúa siendo uno de los principales motores económicos de Loma Bonita y de la región de la Cuenca del Papaloapan, así como del norte de Oaxaca. Gracias a un periodo de relativa estabilidad económica, los productores han podido aprovechar las condiciones para sembrar y cosechar piña de primera calidad, generando empleo y sustento para cientos, e incluso miles de familias.
Desde las primeras horas de la madrugada, decenas de personas se concentran en los puntos de carga. Jornaleros y obreros del campo participan en las maniobras de estiba, trasladando la piña de un vehículo a otro. Tractocamiones tipo torton llegan a la báscula cargados del fruto recién cosechado, listos para su envío a distintos puntos del país.
El trabajo no es sencillo. Hombres y mujeres del campo laboran diariamente bajo los intensos rayos del sol, demostrando una gran resistencia física y un fuerte espíritu de trabajo. Aunque el invierno ha presentado condiciones climáticas más agradables, con frío y algunas lluvias, los trabajadores saben que a partir de abril se esperan temperaturas históricamente altas.
La piña que se produce en Loma Bonita es enviada principalmente a la Ciudad de México, Puebla y otras ciudades del país. Esta actividad mantiene viva una tradición agrícola que durante décadas posicionó a la región como la llamada capital piñera, especialmente entre los años 50 y 80.
A pesar de los altibajos que ha enfrentado el campo nacional con el paso del tiempo, la producción de piña sigue siendo un pilar económico y social para Loma Bonita, reflejo del esfuerzo diario de quienes trabajan la tierra y dependen de ella para salir adelante.






