➡️ La discrepancia no es menor ni atribuible a un simple error de captura, el salto de 182 a 1,203 votos ha sido calificado como un posible “embarazo digital” de urnas
Eugenio GONZÁLEZ | El Piñero
Oaxaca, Oaxaca.— En el marco del conteo de votos de la jornada de Revocación de Mandato celebrada el pasado 25 de enero, han comenzado a salir a la luz serias inconsistencias entre las cifras asentadas en las actas físicas de casilla y los resultados publicados en el sistema de cómputos del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO).
De acuerdo con las evidencias gráficas difundidas, en la sección 0247, distrito local 04, el acta final levantada por la mesa directiva de casilla consigna 182 votos a favor de que la titular del Ejecutivo continúe en la gubernatura, cifra que aparece claramente escrita tanto en letra como en número.
Sin embargo, al contrastar estos datos con los resultados oficiales capturados en la plataforma del IEEPCO, se observa que esa misma opción aparece inflada hasta 1,203 votos, una diferencia que resulta aritmética y electoralmente imposible si se considera que el total de sufragios emitidos en la casilla fue de apenas 481.
La discrepancia no es menor ni atribuible a un simple error de captura, el salto de 182 a 1,203 votos ha encendido alertas entre ciudadanos y observadores, quienes califican el hecho como un posible “embarazo digital” de urnas, es decir, una alteración de resultados durante el proceso de captura o sistematización electrónica de los datos.
Las imágenes del acta física muestran con claridad los números originales:
* 252 votos por la revocación del mandato,
* 182 votos por la continuidad,
* 47 votos nulos,
* para un total de 481 sufragios.
No obstante, en los cómputos oficiales del instituto electoral, las cifras no guardan congruencia con estos registros.
Hasta el momento, el IEEPCO no ha emitido una explicación pública sobre estas inconsistencias, pese a la gravedad de los señalamientos y al impacto que pueden tener en la credibilidad del ejercicio democrático.
Diversas voces advierten que, de confirmarse estas irregularidades, no se trataría de un hecho aislado, sino de un posible patrón de manipulación digital, lo que obligaría a una revisión exhaustiva de los cómputos, así como a la intervención de instancias fiscalizadoras y jurisdiccionales.






