➡️ En medio de tensiones políticas internacionales, cualquier objeto de gran tamaño y color militar parece suficiente para detonar teorías y sospechas
Redacción El Piñero
Tuxtepec, Oaxaca.- La tarde de este jueves, la tranquilidad vial de Tuxtepec se vio alterada por un objeto que, a simple vista, activó las alarmas de la imaginación colectiva, un enorme cilindro verde, montado sobre una pesada góndola, fue confundido por automovilistas y curiosos con una supuesta ojiva nuclear.
El contexto no ayudó. En medio de tensiones políticas internacionales, con Estados Unidos protagonizando bombardeos en Venezuela y con el expresidente Donald Trump lanzando amenazas de incursionar en territorio mexicano para “acabar con los cárteles”, cualquier objeto de gran tamaño y color militar parece suficiente para detonar teorías dignas de un noticiero de guerra… o de una película de acción.
Lejos de tratarse de armamento bélico o de un artefacto de destrucción masiva, el objeto resultó ser equipo industrial de gran capacidad, probablemente un tanque o contenedor utilizado en procesos de infraestructura o producción. Su forma cilíndrica, su tamaño descomunal y su color verde “militar” hicieron el resto.
Y es que Tuxtepec no es ajeno a este tipo de estructuras, al ser una ciudad con fuerte presencia industrial, donde operan la industria cervecera y el ingenio cañero, sectores que utilizan tanques, reactores y contenedores de gran volumen para sus procesos productivos. Nada nuclear… aunque sí bastante industrial.
Especialistas recuerdan que las ojivas nucleares no se transportan a plena luz del día, por carreteras federales, ni sobre tráileres comunes, y mucho menos en un país como México, firmante del Tratado de Tlatelolco y oficialmente libre de armas nucleares, pese a los discursos incendiarios que llegan desde el norte.
Así, la supuesta “amenaza nuclear” terminó siendo solo una anécdota urbana, confirmando que en tiempos de redes sociales y tensión geopolítica global, cualquier tanque industrial puede convertirse en misil… al menos en la conversación pública.
Por ahora, calma, en Tuxtepec se produce cerveza y azúcar, no plutonio, aunque los rumores, como siempre, circulan más rápido que cualquier convoy.






