Jaime GUERRERO
Habitantes de este municipio perteneciente a la región de la Mixteca oaxaqueña realizaron este lunes una protesta frente al Palacio Municicpla, denunciando un supuesto fraude electoral en los comicios del 27 de noviembre y la opacidad en el manejo de recursos públicos por parte de las autoridades municipales actuales.
Los manifestantes —entre los que se encuentran autoridades auxiliares, integrantes del consejo de ancianos y ciudadanos inconformes— rechazaron la reciente validación de la elección que designó como presidente municipal a Eduardo García Santiago, al considerar que el proceso fue irregular y no se ajustó a las normas comunitarias vigentes.
Previamente sellaron con soldadura los accesos al palacio municipal y la mañana de este 1 de enero de 2026, colocaron barricadas en torno al inmueble municipal.
Denuncias de fraude, imposición y violencia política
Los pobladores señalaron que no existió una asamblea comunitaria legítima ni un comité electoral reconocido para organizar las elecciones bajo el sistema normativo interno, como tradicionalmente se hace en municipios indígenas.
Afirmaron que el proceso fue simulado en la casa del propio candidato y que hubo presencia de personas armadas y encapuchadas, así como agresiones físicas contra mujeres y personas adultas mayores, y detonaciones de arma de fuego para intimidar a la población.
Además, responsabilizaron al presidente municipal saliente, Omar Bautista Rodríguez, y a operadores políticos como Jesús López Rodríguez, de procurar la imposición de su sucesor mediante un acuerdo político y no mediante voluntad popular.
La síndica municipal, Agustina Jiménez López, quien se unió a la protesta, ha hecho señalamientos contra el alcalde saliente por presunto desvío millonario de recursos públicos y desvíos contables que, dice, se intentaron encubrir de manera irregular. Relató que desde julio pasado se había solicitado la intervención del Gobierno del Estado ante la crisis administrativa sin obtener respuesta efectiva.
El conflicto escaló previamente cuando pobladores retuvieron a la síndica, al secretario del consejo electoral y a funcionarios de la Secretaría de Gobierno del Estado (SEGO) en el municipio, como medida de presión para que se instalara una mesa de diálogo que atendiera sus demandas.
Por su parte, Eduardo García Santiago, presidente municipal electo, rechazó las acusaciones de fraude y aseguró que el proceso fue legal y conforme a los procedimientos establecidos por el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), indicando que obtuvo 789 votos y destacó que solo un grupo minoritario está generando protestas.
Hizo un llamado a la unidad y al diálogo.






