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Poder Judicial ordena reaprender a sacerdote de la Catedral al comprobarle violación a menor

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Staff El Piñero

Jaime GUERRERO 

Oaxaca.- La Segunda Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia revocó el auto de libertad del vicario general de la arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Carlos Franco Pérez Méndez y ordenó su reaprehensión, porque quedó acreditado el delito de violación equiparada agravada en contra del catequista Lenin Moisés López Jiménez.

Por unanimidad de votos, los magistrados resolvieron que el “inculpado quede a su disposición bajo los efectos del auto de formal presión dictada en su contra”.

Tras el resolutivo del Poder Judicial, el director de la Red de Sobrevivientes de abuso sexual de sacerdotes, Joaquín Aguilar Méndez, reconoció que en el país hay por los menos 523 denuncias de pederastia clerical y ninguna ha sido castigado.

Acompañado de la víctima y del padre Alejandro Solalinde Guerra, confió que Oaxaca sea un ejemplo para México porque los dos casos contra sacerdotes, el del padre Gerardo Silvestre Hernández, quien fue detenido el 29 de noviembre de 2013 por el presunto abuso sexual de 45 niños indígenas y del vicario general Franco Pérez Méndez por violación equiparada agravada, han avanzado judicialmente.

Aguilar Méndez, dijo que la decisión de la justicia se dio tras una revalorización de las pruebas contenidas en el expediente.

Refirió que el sacerdote debió presentarse voluntariamente ante la justicia para ser reaprehendido por el delito que se le imputa, pero no lo hizo, por tanto es considerado prófugo de la justicia, expresó el defensor, acompañado del padre Alejandro Solalinde.

Aguilar Méndez, criticó que el arzobispo José Luis Chávez Botello se ha encargado de obstruir el caso, al negarse a entregar los vídeos de vigilancia de la Catedral, donde habría ocurrió la violación.

Asimismo, informó que la organización en la que participa tiene documentados alrededor de 520 casos de violación sexual ejercida por clérigos de la iglesia católica en todo el país.

En su oportunidad, Solalinde Guerra, demandó al arzobispo de Antequera Oaxaca, José Luis Chávez Botello, renunciar como lo pidió el Papa Francisco por proteger curas violadores y pederastas.

De paso, hizo un llamado al Nuncio apostólico, Franco Coppola y al presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano para que tomen cartas en el caso.

“Es gravísimo porque no solo fue una violación del Vicario, el brazo derecho del arzobispo, sino que fue en la Catedral, en Semana Santa y en jueves santo, en contra de catequistas y sus padres son dirigentes, entones, el padre debió pensar en eso antes de emborracharlos para luego hacer lo que hizo”, asestó.

En tanto, López Jiménez, acusó de complicidad al arzobispo porque “nos han negado como muchas cosas, las cámaras de seguridad (que contienen el abuso sexual) y han manipulado a la feligresía que me han llamado traicionero”.

“Casi me quieren poner como anticristo por ser enemigo de la iglesia pero si nos quedamos callados nos puede pasar a mas menores. No ha sido fácil porque he sufrido por parte de la iglesia ataques a mi persona, pero seguiré exigiendo justicia”, atajó.

Según el expediente penal 274/2016, la denuncia fue presentada el 29 de marzo de 2016 por el joven catequista que prestaba sus servicios en diversas parroquias, pero que hacía cuatro años, en el año 2012, llegó a la Catedral de Oaxaca.

Los hechos ocurrieron la madrugada del pasado 25 de marzo después de tomar mezcal cuando el cura comenzó a acariciarlo, lo jaloneó, se golpeó la cabeza y ya no supo que pasó.

Al despertar se dio cuenta que fue ultrajado y decidió avisar a sus padres y denunciar el hecho, mientras que el arzobispo solo se limitó a decir que se abriría el caso correspondiente.

Tras la denuncia, el Vicario de Pastoral de la Catedral de Oaxaca fue detenido por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) en julio de 2016 y trasladado al Centro Penitenciario de Miahuatlán de Porfirio Díaz por su probable responsabilidad en la comisión del delito de violación equiparada agravada en perjuicio de un joven trabajador del templo.

Sin embargo, el juez del Juzgado Cuarto Penal, Juan Gómez Ríos, otorgó el auto de libertad al Vicario de la Catedral Metropolitana de Oaxaca, Carlos Franco Pérez Méndez, por falta de elementos del presunto abuso sexual agravado por el que fue detenido el pasado 15 de julio, luego de la denuncia que interpuso la presunta víctima.

Antes de que venciera el término constitucional, el juez otorgó la libertad del presbítero Carlos Franco Pérez Méndez, quien desde el pasado 10 de abril fue separado de su cargo eclesiástico “como medida preventiva” y con el fin de facilitar las investigaciones civiles y eclesiásticas.

Ahora, según el expediente 352/2016, se revoca el auto de libertad al sacerdote, quien desde el pasado miércoles se encuentra prófugo de la justicia.

En julio, el arzobispo de Antequera, José Luis Chávez Botello, rechazó que encubra a sacerdotes pederastas o violadores; al contrario, dejó entrever que este caso podría tratarse de una cortina de humo porque “fíjense cómo estas cositas (la violación de un joven) salen cuando hay problemas serios en la sociedad, cuando hay problemas así o cuando hay alguna acción, a veces estas llamadas fuertes” (sic).

Ante ello, López Jiménez, sospechó que el ex gobernador, Gabino Cué Monteagudo, encubrió por petición del Arzobispo, al vicario de la catedral.

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