Jaime GUERRERO
La dirigencia del Partido Revolucionario Institucional en Oaxaca hizo un llamado a la unidad de las fuerzas opositoras tras los resultados de la jornada de revocación de mandato, en la que advirtieron que la división y el abandono de la defensa del voto permitieron excesos del partido en el poder y debilitaron la voz ciudadana.
En conferencia de prensa, la presidenta del PRI Oaxaca, María del Carmen Ricardez Vela, argumentó que la experiencia de este proceso demostró que cuando la oposición actúa unida y comprometida, los resultados reflejan el verdadero sentir popular.
“El mensaje es claro: cuando la inconformidad se une y no se divide el voto opositor, el pueblo responde. Y hoy Oaxaca habló”, afirmó.
Ricardez Vela, dijo que el PRI actuó con responsabilidad política y respaldo de su dirigencia nacional, encabezada por Alejandro Moreno Cárdenas, quien ha insistido en que la prioridad debe ser defender la participación ciudadana y la voluntad popular, aun frente a procesos plagados de irregularidades.
“Cuando el poder pretende imponerse mediante la simulación, la oposición tiene la obligación moral de dar la cara y acompañar a la gente. En Oaxaca lo hicimos y lo volveremos a hacer”, señaló la líder estatal.
“La ciudadanía no quiere oportunismo, quiere congruencia”
Felipe Martínez, secretario de Organización del PRI Oaxaca, criticó a otras fuerzas políticas que, a su juicio, abandonaron la defensa del voto y permitieron que el partido en el poder operara sin contrapesos reales durante la jornada de revocación.
“El proceso evidenció la ausencia de una oposición real por parte de otras fuerzas políticas. Abandonaron la defensa del voto y permitieron los excesos. El PRI asumió su papel con responsabilidad, presencia territorial y denuncia constante”, afirmó Martínez.
El dirigente afirmó que la ciudadanía está hastiada del oportunismo político y demanda congruencia y compromiso genuino. “La ciudadanía no quiere reciclaje ni oportunismo; quiere congruencia y compromiso”, puntualizó.
A juicio de la dirigencia estatal del PRI la jornada de revocación no fortaleció al gobierno, sino que expuso su debilidad política, el desgaste de su narrativa y la creciente distancia con la sociedad.
Reiteraron el llamado del presidente nacional Alejandro Moreno sobre la necesidad urgente de construir una oposición unida y efectiva.
“Como lo ha señalado Alejandro Moreno, la unidad opositora es indispensable para frenar el autoritarismo y recuperar el rumbo democrático del país. Lo que vimos en Oaxaca confirma que cuando la oposición se fragmenta, el poder autoritario avanza sin freno”, sostuvo Ricardez.
La presidenta del PRI estatal refirió que seis distritos retiraron de forma clara la confianza al Ejecutivo local y que en otros cinco, presentados oficialmente como “empates técnicos”, la realidad política es adversa para el gobierno.
“Esos resultados no representan respaldo genuino, sino desgaste y pérdida de legitimidad”, señaló.
Durante la conferencia, denunciaron irregularidades en el proceso, incluyendo prácticas de presión y coacción mediante programas sociales, manipulación de actas y hasta caídas deliberadas del sistema de captura cuando los datos mostraban resultados adversos para el gobierno.
Heliodoro Díaz, delegado político, indicó que los resultados confirmaron que la ciudadanía utilizó este ejercicio para manifestar su rechazo al gobierno, pero advirtió que la ausencia de otras fuerzas opositoras limitó la capacidad de denuncia y defensa del voto en varias regiones.
Edwin Vásquez, desde el área electoral, afirmó que donde hubo presencia de representantes del PRI, los resultados reflejaron el sentir real de la ciudadanía. “El rechazo fue constante; las cifras infladas aparecieron donde hubo mano negra”, aseguró.
Jesús Madrid, secretario general del partido, sostuvo que el gobierno falló en su promesa de cercanía con los pueblos y que la inconformidad acumulada es resultado de incumplimientos, engaños y la prepotencia de funcionarios.
Felicitas Hernández, secretaria de Acción Indígena, destacó que en varias comunidades las asambleas decidieron no permitir la instalación de urnas por considerarlo una simulación. “No fue abstención, fue dignidad y defensa de la autonomía comunitaria”, expresó.
“Esta jornada es una calificación política. El gobierno, junto con su gabinete, salió reprobado. Pero también es una lección para la oposición: o nos unimos con congruencia y compromiso, o permitimos que el autoritarismo siga avanzando. Oaxaca habló, ahora la oposición debe responder unida”, concluyó.






