Un fuerte remezón administrativo se vive al interior de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de Puebla, luego de que auditorías oficiales revelaran la entrega irregular de alrededor de 700 plazas, situación que derivó en la destitución inmediata de 12 mandos medios y superiores, por instrucción del gobernador Alejandro Armenta.
De acuerdo con los resultados de las auditorías, las irregularidades se detectaron en un universo de 2 mil 500 plazas asignadas durante los últimos meses de la administración anterior y los primeros de la actual gestión. Al confirmarse anomalías en cerca de una tercera parte de estas asignaciones, comenzaron las separaciones de subsecretarios y directores generales presuntamente involucrados.
El gobernador había señalado previamente que, durante recorridos por distintos municipios del estado, directores escolares, maestros y padres de familia le manifestaron la falta de personal docente, administrativo y de mantenimiento, pese a que existían plazas supuestamente autorizadas. Incluso, en una gira realizada el 3 de enero en Xicotepec, Armenta reconoció públicamente la existencia de plazas aprobadas que nunca se hicieron efectivas.
Las auditorías fueron encabezadas por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno y la Auditoría Superior del Estado, cuyos resultados fueron entregados el viernes 30 de enero al titular del Ejecutivo estatal. Tras conocer el informe, Alejandro Armenta ordenó una depuración total de la SEP, como parte de su política de combate a la corrupción y reordenamiento administrativo.






