Redacción El Piñero | Corresponsalía
Entre lágrimas y oraciones, familiares y amigos de las víctimas del ataque armado ocurrido la madrugada del 14 de febrero regresaron la noche del domingo al exterior del centro nocturno ‘Sala de Despecho’, en la zona de Isla de Angelópolis, para exigir el esclarecimiento del crimen.
La noche del 15 de febrero, decenas de veladoras fueron encendidas en el sitio donde perdieron la vida Gisele, Emmanuel Esteban y Joaquín, mientras otras cinco personas resultaron heridas.
Los presentes señalaron que el encendido de velas no sólo fue un homenaje, sino también una protesta pacífica para pedir avances en la investigación y castigo a los responsables.
Hasta el momento, autoridades mantienen abierta la carpeta de investigación sin que se haya informado sobre detenciones relacionadas con el ataque.






