➡️ Un bólido es un fragmento de roca espacial que se incendia al entrar en la atmósfera por la fricción y se destruye a gran altura
➡️ Según sus cálculos, el objeto se desintegró aproximadamente a 80 kilómetros de altura
Redacción El Piñero
Oaxaca, México.– El fenómeno luminoso que sorprendió la tarde-noche del miércoles a habitantes de la ciudad de Oaxaca y municipios conurbados no fue un meteorito, sino un bólido, afirmó el astrónomo Filiberto Cruz Zavaleta, representante en Oaxaca de la Unión Astronómica Mundial, en entrevista con Diario El Fortín (diarioelfortinoax.com).
Cruz Zavaleta explicó que, a diferencia de un meteorito —que impacta la superficie terrestre y deja restos o marcas visibles—, un bólido es un fragmento de roca espacial que se incendia al entrar en la atmósfera por la fricción y se destruye a gran altura, generalmente sin dejar residuos.
Según sus cálculos, el objeto se desintegró aproximadamente a 80 kilómetros de altura, lo que provocó un destello y una onda sónica perceptible en los Valles Centrales. El fenómeno también fue visible en Puebla y Veracruz.
“Son fragmentos que viajan por el espacio, restos de cometas o asteroides que orbitan alrededor del sol. Cuando cruzan la órbita de la Tierra con el ángulo adecuado, pueden penetrar nuestra atmósfera, incendiarse y desintegrarse”, explicó el astrónomo a Diario El Fortín.
El especialista precisó que los bólidos suelen estar compuestos en gran parte de hierro, lo que les permite resistir parcialmente el ingreso a la atmósfera. Sin embargo, su tamaño y velocidad —superior a los 400 kilómetros por segundo— determinan si generan residuos o no.
Cruz Zavaleta también cuestionó la versión del gobierno estatal, que atribuyó el estruendo a un incendio en un basurero en Zimatlán de Álvarez. “Este tipo de errores se debe a la falta de personal capacitado para analizar fenómenos astronómicos. En este caso, la evidencia era suficiente para determinar que se trató de un bólido”, señaló.
El astrónomo recordó que este tipo de sucesos son más comunes de lo que la gente cree: todos los días ingresan a la Tierra pequeñas partículas de polvo cósmico o fragmentos rocosos, e incluso las lluvias de estrellas forman parte de estos eventos. Sin embargo, la mayoría son de tamaño reducido y pasan desapercibidos.
Finalmente, destacó que la confirmación oficial de estos fenómenos corresponde a instituciones especializadas como la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y la UNAM.