JaimeGUERRERO
El Pleno del Senado aprobó por unanimidad, en lo general, la reforma constitucional para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, aunque bajo un esquema gradual que llevará a su plena aplicación hasta el año 2030.
El dictamen mantiene el esquema de un día de descanso por cada seis de trabajo, lo que generó críticas de la oposición y de organizaciones laborales que impulsaban dos días obligatorios de descanso.
Aun así, Morena celebró la decisión como parte de la llamada “Primavera laboral de la 4T”.
Durante la sesión, la senadora morenista Andrea Chávez acudió a tribuna con una pancarta que incluía fotografías del expresidente Andrés Manuel López Obrador y de la presidenta Claudia Sheinbaum, así como una lista de 18 logros en materia de incrementos salariales, reducción de pobreza y programas de vivienda.
Desde Movimiento Ciudadano, la senadora Amalia García planteó que el cambio no debe limitarse a concentrar las mismas horas en menos días, sino a reducir efectivamente el tiempo de trabajo.
A su juicio, el objetivo debe ser establecer con claridad la semana de 40 horas, garantizar dos días de descanso y evitar un incremento en el uso de horas extra.
En respuesta a las críticas por la gradualidad, el senador de Morena Óscar Cantón Zetina defendió el esquema aprobado al argumentar que cuenta con respaldo sindical y que una aplicación más acelerada podría poner en riesgo la viabilidad económica de la reforma.
De acuerdo con el calendario previsto, la reducción se aplicará de forma escalonada: en 2027 la jornada pasará a 46 horas; en 2028 a 44; en 2029 a 42; y finalmente en 2030 se llegará a las 40 horas semanales.
El dictamen también amplía el límite de horas extra de nueve a doce por semana y mantiene el pago doble y triple conforme a la Ley Federal del Trabajo.
Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) muestran que México es el país con más horas trabajadas al año entre sus integrantes, con más de 2,100 horas en promedio, mientras que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido que las jornadas prolongadas están asociadas con mayores riesgos de estrés, enfermedades cardiovasculares y afectaciones a la salud mental.
La iniciativa, impulsada por el gobierno de Claudia Sheinbaum y la Secretaría del Trabajo, beneficiaría a más de 13 millones de trabajadores, según estimaciones oficiales.
No obstante, sindicatos, colectivos como el Frente Nacional por las 40 Horas y partidos de oposición han señalado que la falta de dos días de descanso y la ampliación de horas extra podrían diluir el impacto real de la reforma.
El proyecto deberá ser discutido ahora en la Cámara de Diputados.






