JaimeGUERRERO
La senadora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Juanita Guerra, rompió en llanto al denunciar que sus compañeras de Morena la abandonaron tras el escándalo por su presencia en un salón de belleza que operaba dentro del Senado de la República.
La legisladora morelense acusó que las senadoras de Morena que la invitaron al lugar ahora se desentienden y niegan incluso conocer la estética clandestina.
“Mis compañeras no han sido solidarias, quienes me invitaron no han tenido solidaridad. Al contrario, han desconocido y han dicho que no conocen el lugar, cuando ellas me invitaron”, declaró Guerra visiblemente afectada.
La senadora fue captada la semana pasada retocándose un tinte durante una sesión ordinaria en el salón de belleza que operaba en el segundo piso de la Torre de Comisiones del Senado.
Al conocerse los detalles del lugar, atribuyen la gestión a algunos senadores morenistas atribuyen a la chihuahuense Andrea Chávez.
Guerra reveló que fueron tres senadoras de Morena quienes la invitaron al salón hace un año, aunque se negó a revelar sus nombres.
La legisladora pagó 500 pesos por el servicio de tinte y aseguró que desconocía que el lugar estuviera habilitado de manera irregular.
“Me invitaron desde hace un año”, insistió, lamentando que ahora esas mismas compañeras finjan desconocer la existencia del lugar. “El tema que debe resolverse fue quién lo autorizó, quién lo instaló y quién nos invitó a nosotras”, sostuvo.
Este martes, Guerra presentó una solicitud formal ante la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y la Mesa Directiva para que se esclarezca quién autorizó el funcionamiento del salón y se revele la lista de senadoras que fueron invitadas y asistieron al lugar.
La senadora Andrea Chávez emitió un comunicado en el que negó haber habilitado el salón y dijo no “tener nada que ver con la película que montaron”. Posteriormente, Chávez también presentó una solicitud formal para que se investigue quién autorizó el funcionamiento de la estética.
Guerra lamentó el uso de su imagen dentro del salón y denunció que la fotografía fue tomada sin su autorización “de manera dolosa”.
La senadora fue más allá y acusó que se utilizó inteligencia artificial para hacerle violencia política de género.
“Ya pedí a la Junta de Coordinación Política quiénes fuimos invitadas, quiénes han asistido. No voy a permitir que se haya tomado una imagen de manera dolosa”, afirmó.
La legisladora manifestó preocupación por su seguridad al interior del recinto parlamentario y dijo haber recibido amenazas e intimidaciones a partir de que ha denunciado feminicidios y homicidios en Cuautla, Morelos.
Sobre su asistencia en horario de sesión, Guerra explicó que llegó a las 08:15 horas cuando la convocatoria era a las 11:00 de la mañana, y que el servicio no duró más de 20 minutos. “Yo únicamente fui invitada y el ser invitada por otras compañeras no quiere decir que esté faltando ni a la verdad ni ocupando recurso público porque en ningún momento me dijeron que era del erario público. Al contrario: a mí me cobraban por un servicio”, argumentó.






