Jaime GUERRERO
La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó este jueves los ejes centrales de su propuesta de reforma electoral, en medio de críticas de la oposición que han calificado la iniciativa como “Ley Maduro” y acusaciones de autoritarismo.
Desde Palacio Nacional, la mandataria aseguró que la reforma mantendrá la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE) y garantizará la representación de las minorías políticas.
“No se trata de quitar la autonomía al INE, no se la vamos a quitar, pero que sea algo razonable”, afirmó Sheinbaum durante su conferencia mañanera, respondiendo a las críticas surgidas antes de que la propuesta sea presentada formalmente.
La presidenta defendió que uno de los objetivos principales es reducir el costo de las elecciones en México, que calificó como “las más caras del mundo”.
La propuesta buscaría disminuir el gasto del INE, los partidos políticos y los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), destinando esos recursos a otras necesidades del país “sin afectar la operación de las instituciones autónomas”.
Según información difundida este jueves, la iniciativa plantea reducir en 100 el número de diputados plurinominales y en 32 el de senadores de representación proporcional.
Especialistas electorales han advertido que estos cambios afectarían principalmente a partidos opositores y minoritarios, y que podrían debilitar la pluralidad en el Congreso, permitiendo a Morena monopolizar el poder político.
Nuevas reglas para plurinominales
Sheinbaum reconoció el malestar ciudadano con el actual sistema de listas plurinominales, donde las cúpulas partidistas definen a los candidatos.
La propuesta buscaría que sea la ciudadanía, y no solo las dirigencias de los partidos, quien participe en la selección de estos representantes.
“Lo que le molesta a la gente es esta cosa de la definición de cúpulas. Pues que la gente también participe en la decisión de quiénes son los que pueden participar en esa lista”, explicó la mandataria, aunque aclaró que aún no define si reducirá el número de plurinominales en la propuesta final.
Otro eje de la reforma es el fortalecimiento de la democracia participativa mediante consultas públicas a nivel nacional, estatal y municipal.
Sheinbaum destacó que esto permitiría que “el pueblo de México acceda a la toma de decisiones” sobre diversos temas del país.
“Es una propuesta que fortalece nuestro sistema electoral y que garantiza la democracia electoral, la democracia participativa esencialmente”, sostuvo la presidenta, quien anunció que la iniciativa será presentada en la primera semana de febrero, acompañada de encuestas que respaldan el interés ciudadano en estos cambios.






