Jaime GUERRERO
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que fuerzas militares estadounidenses lanzaron un “ataque a gran escala” contra Venezuela y que, como resultado de la operación, el mandatario Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron “capturados y sacados del país”.
El anuncio fue difundido por Trump en su red Truth Social, donde también adelantó que ofrecerá una conferencia de prensa en su residencia de Mar-a-Lago, Florida.
De acuerdo con el mensaje del republicano, la acción se enmarca en la intensificación de la campaña de presión de Washington contra el Gobierno venezolano, al que acusa de narcoterrorismo.
Hasta el momento, no se ha presentado evidencia independiente que confirme la supuesta captura del jefe de Estado venezolano.
Explosiones en Caracas y restricción aérea
En las primeras horas de este sábado, residentes de Caracas reportaron al menos siete explosiones y el sobrevuelo de aeronaves a baja altura en distintos puntos de la capital.
Las detonaciones provocaron escenas de pánico: personas corrieron a las calles y otras recurrieron a redes sociales para documentar los hechos. Varias zonas permanecieron sin electricidad durante horas, mientras se observaba humo saliendo de un hangar en una base militar; otra instalación castrense quedó sin suministro eléctrico, aunque el tránsito vehicular continuó con normalidad.
Ante la “actividad militar en curso”, la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos prohibió los vuelos comerciales estadounidenses en el espacio aéreo venezolano.
Horas antes y después de los estallidos, el Gobierno de Venezuela responsabilizó a Estados Unidos por los ataques.
En un comunicado oficial, rechazó y denunció “la gravísima agresión militar” contra territorio y población venezolanos en Caracas y en los estados Miranda, Aragua y La Guaira.
El Ejecutivo informó que Maduro ordenó la implementación del decreto de “Estado de Conmoción Exterior” y el despliegue del “Comando para la Defensa Integral de la Nación”, con base en la Constitución y las leyes de seguridad nacional.
Las reacciones no se hicieron esperar. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, advirtió en redes sociales que “bombardean Caracas” y pidió la convocatoria inmediata de la OEA y la ONU.
El expresidente boliviano Evo Morales condenó lo que calificó como una “brutal agresión imperial” y una violación de la soberanía venezolana.
Postura de México
El Gobierno de México fijó postura a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la cual fue compartida por la Presidenta, Claudia Sheinbaum, que expresó su profunda preocupación por la escalada militar en Venezuela y reiteró su llamado al respeto irrestricto a la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias, principios rectores de la política exterior mexicana.
México exhortó a todas las partes a cesar las acciones armadas, evitar un mayor deterioro de la situación humanitaria y privilegiar el diálogo político y diplomático.
Asimismo, respaldó la intervención de organismos multilaterales como la ONU para promover una salida pacífica al conflicto y prevenir una desestabilización mayor en América Latina.
Los ataques ocurren en medio de una ofensiva estadounidense contra embarcaciones acusadas de contrabandear drogas en el Caribe.
Washington ha señalado a Maduro por presuntos delitos de narcoterrorismo, mientras que Caracas ha expresado, en paralelo, disposición a negociar mecanismos de cooperación con Estados Unidos para combatir el narcotráfico.
Maduro sostiene que la presión militar y diplomática busca forzar un cambio de Gobierno y facilitar el acceso a las vastas reservas petroleras del país.
En agosto pasado, Estados Unidos desplegó fuerzas navales en el Caribe, y en semanas recientes se reportaron operaciones encubiertas contra redes de tráfico.
Trump había advertido durante meses que podría ordenar ataques a objetivos en territorio venezolano.






