Redacción El Piñero | Corresponsalía
El comunicador y figura digital conocida como “El Chapucero”, identificado como defensor de la llamada Cuarta Transformación (4T), se convirtió en blanco de fuertes críticas en redes sociales luego de comparar el reciente resultado de la revocación de mandato y permanencia del gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, con “la decisión del pueblo” y una supuesta derrota del PRI-PAN y la derecha en la entidad.
La polémica se desató tras una publicación titulada “Derrotan al PRIAN en Oaxaca”, en la que el creador de contenido avaló el resultado de la jornada del domingo, asegurando que Jara había ganado el respaldo ciudadano para permanecer en la gubernatura. Sin embargo, la reacción en redes fue mayoritariamente negativa: decenas de usuarios cuestionaron la legitimidad del proceso, rechazaron el festejo y acusaron una baja participación ciudadana.
En los comentarios, oaxaqueños y usuarios señalaron presuntas irregularidades, manipulación de resultados y compra de votos. Algunos calificaron el proceso como un “fraude”, mientras que otros acusaron directamente al comunicador de haberse “vendido” y de justificar una elección que, aseguran, no reflejó la voluntad popular.
Entre los mensajes más representativos destacan expresiones como:
“No derrotaron al PRIAN, derrotaron al mismo pueblo, todo está hecho un desastre”.
“Morena manipuló los resultados, se cayó el sistema, recuerdo lo mismo cuando lo de Salinas”.
“Soy de Oaxaca y de Morena, pero muchos que votaron a favor ahora le dieron el voto en contra”.
“El Sr. Jara no ganó… pagó para que le dieran el voto, para que alteraran las urnas”.
Usuarios también denunciaron que en algunos municipios no se habrían entregado urnas y que presuntamente se impidió votar a ciertas personas, lo que incrementó la percepción de desconfianza hacia el proceso y hacia las autoridades electorales.
La controversia refleja un clima de polarización política en Oaxaca, donde la revocación de mandato, lejos de generar consenso, ha profundizado el debate sobre la credibilidad de los procesos democráticos y la actuación de figuras públicas que influyen en la opinión política desde redes sociales.






