Redacción El Piñero | Corresponsalía
La helada que cayó hoy en los Valles Centrales de Oaxaca es un fenómeno sorprendente y poco común. Las temperaturas descendieron casi hasta los 0 °C, registrando entre 2, 3 y 4 grados, algo que no se había presentado desde hace muchas décadas. Este tipo de eventos, que antes eran normales cada invierno, hoy resultan extraordinarios debido a la profunda descomposición climática que vivimos.
En el pasado, los inviernos en los Valles Centrales eran fríos de manera constante. Cada año se registraban temperaturas de 0 a 5 grados sin necesidad de frentes fríos impulsados por poderosas masas polares; el clima seguía su curso natural. Sin embargo, con el cambio climático, ese equilibrio se perdió: ahora predominan el calor extremo y las sequías severas, y cuando el frío aparece, lo hace de forma abrupta y extrema.
La helada de hoy fue provocada por un fuerte frente frío impulsado por una intensa masa polar, que permanece casi estacionaria en la atmósfera del sureste del país. Este tipo de eventos confirma que el clima ya no se comporta como antes. Lo que alguna vez fue normal hoy se ha vuelto atípico y alarmante.
Este fenómeno es una muestra clara de que todo ha cambiado. Los inviernos largos y fríos que antes embellecían a Oaxaca han sido reemplazados por temperaturas extremas, sequías graves y eventos climáticos impredecibles, una realidad que nos obliga a reflexionar sobre el impacto del cambio climático en nuestro entorno.






