Redaccion | El Piñero
Veracruz.— A plena luz del día y bajo la mirada constante de automovilistas y peatones, David permanece recostado en la esquina de Gabriel Garzón Cossa y George Washington, en el fraccionamiento Reforma del Puerto, desde hace más de una semana, su figura inmóvil se ha vuelto parte del paisaje urbano, mientras su estado de salud se deteriora sin que llegue ayuda oficial.
Cuenta que todo comenzó de manera repentina. Su cuerpo empezó a fallarle hasta dejarlo prácticamente sin fuerzas para ponerse de pie o alimentarse por sí mismo. Asegura que no consume sustancias ilegales y que su condición se agravó de forma progresiva. Vecinos del sector han tratado de brindarle apoyo con agua y alimentos, pero en los últimos días ya no logra ingerir comida.
En medio de su debilidad, también señala que fue despojado de las pocas pertenencias que conservaba.
La escena ha generado preocupación entre los residentes, quienes observan con impotencia el paso de las horas y el avance del deterioro físico.
Ante lo que califican como una emergencia humanitaria, hacen un llamado urgente a autoridades y organismos de asistencia social para que acudan al sitio, le brinden valoración médica y lo trasladen a un lugar seguro, antes de que la situación tenga consecuencias irreversibles en plena vía pública.






