• Se encuentran involucrados dirigentes de MORENA, de otros partidos, así como el Juez Penal de Tehuantepec y personal de la Fiscalía, quienes omiten sus obligaciones como servidores públicos.
• El conocido priista “Tacho Canasta”, tiene en su poder unas 200 hectáreas de tierras que ha despojado a sus dueños por medio de la violencia.
Citlalli Cid | El Piñero
La construcción del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec también reavivó la ambición de los grupos delincuenciales que operan en la zona para apoderarse ilegalmente de tierras por donde pasará el trazo de la obra, en contubernio con grupos políticos y la omisión, si no es que complicidad, de autoridades de procuración y administración de justicia.
Salvador Pinal Meléndez, hombre jubilado de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), enfrenta un proceso por tentativa de homicidio, porque el día 20 de septiembre de 2021, hizo dos disparos al piso para evitar que un grupo de personas lo despojaran de su propiedad de cinco hectáreas de tierras donde se dedica al cultivo de maíz y sorgo.
A su propiedad, ubicada en una franja que divide los municipios de Santo Domingo Tehuantepec y Salina Cruz, por donde se construirán obras del Corredor Interoceánico, llegó un grupo de personas encabezadas por el conocido “Tacho Canasta”, militante del PRI, con la finalidad de despojarlo de su propiedad, como lo han hecho con otras ocho personas que en conjunto han perdido unas 200 hectáreas, quienes a pesar de las denuncias penales no han recibido respuesta de la Fiscalía General del Estado.
Ante la presencia de los invasores llegó la Policía Municipal de Tehuantepec, cuyos elementos eran superados en número por los intrusos, quienes exigían que en el acto Salvador Pinal Meléndez y su familia abandonaran su propiedad. El comandante de la Policía Municipal le dijo a Salvador que hiciera disparos para dispersar a la gente, por lo que hizo dos disparos al piso.
Esto motivo que la gente de Anastasio Gutiérrez, golpearan a los hijos de Salvador y se posesionaran de la propiedad; el dueño de las tierras entregó el arma al comandante, quien ante la presión de los agresores se lo llevó detenido y lo puso a disposición del Ministerio Público, para después ser trasladado al penal.
Esto sucede a unos 250 kilómetros al sureste de la ciudad de Oaxaca, hasta donde han llegado las quejas, pero ninguna autoridad está dispuesta a intervenir para defender la propiedad de las tierras que Tacho Canasta y sus seguidores tienen en posesión por medio del despojo violento.
Estos despojos son ejecutados por Tacho Canasta, expresidente del Comisariado de Bienes Comunales de Santa Cruz Tagolaba, pero en los que están involucrados lideres de MORENA y de otros partidos políticos que han encontrado en el despojo su modo de vida, pues saben que el gobierno los indemnizará o comprará las tierras para el desarrollo del megaproyecto.
El acoso inició desde el mes de marzo pasado, cuando Anastasio Gutiérrez empezó a presionar a Salvador, por medio de intimidación, amenazas y acoso para que abandonara sus tierras y ocuparlas él.
En entrevista con El Piñero, Periodismo y Debate, la hija y los hijos de Salvador, explican que la propiedad de su padre, se encuentra en un terreno de 5 hectáreas en el Barrio de Santa Cruz Tagolaba, que forman parte de un aproximado de 200 hectáreas que han sido despojadas a 8 familias, por el mismo grupo delincuencial, terrenos ubicados dentro de una zona que se localiza atrás del Fraccionamiento Paraje Guiengola, sobre una franja que conecta a Salina Cruz con Tehuantepec, donde se conoce, pasará el mega proyecto federal Corredor Interoceánico.
El líder de saqueo “Tacho Canasta”, es un cáncer para el barrio, señalan los denunciantes, un hombre que se presta al juego político, pues toda su vida ha sido priista, pero esta vez, cuenta con el apoyo de esos políticos regionales de la 4T, pues las familias afectados de despojo, afirman, han presentado denuncias ante la Fiscalía y la Procuraduría Agraria, sin que hasta el momento se deslinden responsabilidades.
La impunidad con que opera “Tacho Canasta” es tal, que gente de su grupo, señalan, que roció con gasolina a una mujer identificada como: Lidia S., frente a las oficinas regionales de la Fiscalía y balearon su casa, luego de despojarla de 32 hectáreas, 52 cabezas de ganado registrados ante la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sagarpa), y como ellos, se encuentran Raúl C., Elizabeth N, Nicolas M., y pese a que tiene actualmente cuatro vinculaciones a proceso, ninguna se ha ejecutado.
El día del despojo, Pinal Meléndez recibió la instrucción del comandante municipal de disparar contra los invasores para dispersarlos, acto que cumplió al hacer “dos tiros, solo al piso”, indica Aracely, la hija mayor de Meléndez, y puntualiza que el arma fue entregada al momento a los uniformados, los invasores comenzaron a intimidar a la policía a la que superaban en número y en un momento, acusan, hasta de dar órdenes al comandante.
Los agresores están plenamente identificados, sujetos que golpearon a los hijos de Pinal, y violaron la intimidad de Aracely al sacar de sus partes íntimas tres teléfonos celulares que contenían grabaciones de la agresión de los invasores, y se señala a una mujer identificada como Ana P., responsable del acto, que actualmente goza de total impunidad.
Es el juez de control de Santo Domingo Tehuantepec, Jorge Giraldo Robles Hernández, el propio violador de la ley, indican los hijos de Pinal, “un juez con consigna”, pues aseguran que reclasificó la denuncia y la cambió a tentativa de homicidio, pese a que Sergio García Gutiérrez, presunta víctima, no presenta lesiones que pongan en peligro su vida, y existen diversas arbitrariedades, pues el médico del ISSSTE, espacio donde trabaja la supuesta víctima, indicó que presentaba una lesión de arma de fuego; el dictamen de la Fiscalía habla de tres tres lesiones por proyectil de arma de fuego, y; él, declaraba que recibió dos balazos.
El referido juez de Tehuantepec, rechaza las indicaciones del doctor del reclusorio, que ha indicado a través de escritos, que Salvador Pinal, no puede continuar recluido, ya que no existen las circunstancias idóneas para su cuidado, ya sufrió hay un pre infarto y es propenso a otro, además de los diversos casos de neumonía que se registran en las celdas.
“Todo lo que le pase a mi papá, el responsable será el juez”, dice Aracely, que cada día debe de ir a la prisión para suministrarle insulina a su padre, a darle algo de comida y cuidarlo por minutos, por lo que hace un llamado a la autoridad competente para que se genere el cambio de medida cautelar, “mi papá no se podría ir de aquí, mi papá tiene su vida aquí”, indica Aracely que suma a su petición, el escenario de pandemia, pues asegura que su padre fue víctima del mortal virus el año pasado, y aún tiene secuelas por dicha enfermedad, “él no lo hizo con la intención de matar”, solo quería que se fueran y así defender su propiedad, asegura Aracely.