Redacción | El Piñero
Loma Bonita, Oaxaca.–“Él ha hecho más que mi propia familia”. Con la voz entrecortada y el corazón lleno de gratitud, don Joel Quiñones pronunció esas palabras al referirse a Omar Lara Palma. No son palabras ligeras; son el reflejo de una vida marcada por el abandono y de una esperanza que hoy vuelve a nacer.
Don Joel, adulto mayor, vive en una humilde vivienda que por años ha estado en condiciones deplorables. Un techo que ya no protegía de la lluvia, paredes cansadas por el tiempo y un terreno cubierto de maleza eran el escenario de su día a día. Ahí resistía, no por comodidad, sino por necesidad, sosteniéndose con la ayuda de algunos vecinos y la caridad de corazones solidarios.
Movido por la inquietud de seguir ayudando y con la convicción de no cerrar los ojos ante la realidad de los más vulnerables, el presidente municipal Omar Lara Palma acudió personalmente a visitar a don Joel. No fue una visita de protocolo, fue un acto de humanidad. Al ver las condiciones en las que vivía, dio instrucciones claras e inmediatas: se debía rehabilitar el techo de la vivienda y limpiar el terreno que había sido tomado por la maleza.
Ese mismo día se mandó a traer al personal encargado para iniciar los trabajos. No se trataba sólo de reparar una casa, sino de devolverle dignidad a una vida. Además, se organizó un plan para mejorar integralmente la vivienda de don Joel, buscando que dejara de ser un lugar de sufrimiento y se convirtiera en un verdadero hogar.
La emoción de don Joel era evidente. Sus palabras eran de agradecimiento, pero también de alivio. Hoy sabe que su vida cambiará, porque tendrá una vivienda digna, construida no sólo con materiales, sino con la voluntad y el amor al prójimo que caracteriza a Omar Lara Palma, un presidente que no es indiferente al dolor de las personas vulnerables.
A esta acción se sumó también el DIF Municipal. Personal de la institución acudió para integrar a don Joel al programa “Comida en tu Mesa”, una iniciativa impulsada por la presidenta del DIF, la señora Verónica Hernández Martínez, que busca brindar sustento alimentario a personas en situación de abandono y extrema necesidad. Con ello, don Joel no sólo tendrá un techo digno, sino también la seguridad de contar con alimento.
A partir de esta semana comenzaron formalmente los trabajos de rehabilitación de su vivienda. Cada golpe de martillo, cada limpieza del terreno, representa una esperanza renovada y una muestra de que cuando hay voluntad, el cambio es posible.
Don Joel no habla de política, habla de humanidad. Y al decir que Omar Lara Palma ha hecho más que su propia familia, no busca señalar, sino agradecer. Agradecer que, en medio de la soledad, alguien decidió mirarlo, escucharlo y tenderle la mano.






